Cuando el vínculo se afloja, ¿cómo volver a él?

Hay días en los que todo va rápido.
El reloj, la rutina, las comidas, los “lávate los dientes”, los “date prisa”.
Y sin darnos cuenta, pasamos junto a nuestros hijos, pero no con ellos.

A veces sentimos que hay algo que se ha aflojado.
No es grave, no es visible, pero está.
Una distancia suave.
Una sensación de no estar del todo conectados.

Entonces llegan las preguntas:
¿Cómo vuelvo? ¿Cómo me acerco otra vez? ¿Cómo recupero esa conexión que antes parecía tan natural?

El juego como camino de regreso

El juego no es solo para entretener.
Es una puerta.
Una forma de decir: “Estoy aquí. Quiero estar contigo. Quiero conocerte de nuevo”.

Cuando jugamos con nuestros hijos, creamos algo más que un momento divertido:
Creamos un espacio seguro, íntimo, reparador.

Un lugar donde no hay órdenes, ni correcciones, ni expectativas.
Solo dos personas compartiendo un rato, una risa, una historia.

No necesitas mucho

No hace falta una tarde entera, ni grandes ideas.
A veces, basta con:

  • Dejar que invente una historia y tú sigas el juego.
  • Preguntarle qué superpoder tendría si fuera un héroe.
  • Hacer un dibujo juntos, sin juzgar.
  • Decirle: “Vamos a jugar a hacernos preguntas raras”.

Lo importante no es lo que haces, sino desde dónde lo haces.
Y cuando lo haces desde el amor, desde el deseo de acercarte, el vínculo empieza a fortalecerse solo.

Volver a mirar, sin prisas

Los niños notan todo.
Saben cuándo estás. Y cuándo no.
Y cuando sienten que estás de verdad, aunque sea por diez minutos, algo dentro de ellos se calma.

Y algo dentro de ti también.


Si no sabes por dónde empezar…

A veces cuesta encontrar las palabras o las preguntas que nos acerquen.
Por eso, creé las cartas Fortaleciendo el vínculo.
No son una solución mágica.
Solo una propuesta sencilla para reencontrarse.
Para mirarse. Para reír. Para hablar de lo importante.

Están hechas con todo el amor, desde lo vivido y lo acompañado.
Por si un día las necesitas, ahí están.


Gracias por estar del otro lado.
Por querer mirar más allá de lo urgente.
Y por recordar que los vínculos se cuidan, como se cuida un jardín: con atención, con ternura, con presencia.

No es solo jugar: es volver a mirarnos con amor

es_ES
es_ES
Abrir chat
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?